miércoles, octubre 04, 2006

Cronicas de viaje 6

(Va sin tildes y sin la n con el palito arriba, porque el teclado no tiene)

Al anochecer, Amsterdam huele a porro y orin. Lo que mas me impresiono cuando llegamos fue la enorme cantidad de gente que hay en esta ciudad, tanto es asi que hasta es dificil encontrar un lugareno entre tanto turista.
Los atractivos principales de Amsterdam no son ni los museos ni las construcciones antiguas como en otros lugares. El negocio de Amsterdam es la droga y el sexo. El porro esta desde los cofeechop hasta las plazas, pasando por las decenas de subsaharianos y marroquies que te ofrecen lo que se te ocurra en cada una de las esquinas del red light district. El sexo, en la famosa zona roja en donde las chicas dejan bastante que desear (Julio Alonso nos mintio en ese "viaje del 12" y el flaco de people and art tambien), en los sex shop, los espectaculos de sexo en vivo y la enorme cantidad de pubs y boliches gay.
Por otro lado , la ciudad es bastante caotica. Gente todo el tiempo de arriba para abajo, bicicletas en todas direcciones, puentes y canales por todos lados, etc. Si a esto le sumamos la cantidad de turistas paseando sin tener idea adonde van, tenemos el quilombo perfecto. De todas formas creo que es parte del encanto de la ciudad.
Las bicicletas son un capitulo aparte. Hay cientos de miles, de hecho se robaron una 100 000 el pasado ano. El problema con las bicis es que los turistas no estan (o estamos) acostumbrados al sistema de coclovias y como ademas van paseanos, van a 10 por cualquier lado y los lugarenos calientes los pasan como pedo por al lado tocando sus chicharras. De todas formas es la mejor manera de recorrer la ciudad, que en un par de dias esta vista practicamente en su totalidad, dejando tiempo para comprar un poco de la buena en algun cofeechop, irse a un parque con algo para picar, un vino o una cerveza, y quedarse tirado ahi unas horas.

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