Esta no es en realidad una crónica de vieje sino más bien una especie de reflexión, pero como la estoy escribiendo mientras estoy de "viaje", va con el mismo título del resto.
Hoy, luego de leer un mail de mi hermana que está próxima a ser mamá y me hablaba de que tienen que hacer reposo, me sorprendí pensando en cómo será la convivencia con esté nuevo ser próximo a llegar al mundo. Cómo verá las cosas, que futuro le espera, que será de su vida... Es que cuando un niño llega es todo un acontecimiento para los que lo redean, o en este caso para quienes lo rodearán, sobretodo si es en el círculo más cercano.
Con el pasar de los años uno va creciendo, pero no lo nota. Si se puede notar como las personas alrededor crecen, se hacen mayores y algunos hasta viejos. Pero cuando acurre algo como el nacimiento de un niño, en ese momento a uno le cae la ficha y se dá cuenta de que ya no tiene dieciocho años sino que está más cerca de los treinta que de los veinticinco. Pasa algo similar cuando nace el hijo de algún amigo, pero no con tanta intensidad, porque al parecer el nivel y la cantidad de planteamientos que uno de hace en esos momentos va creciendo según la cercanía del hecho. Nacimiento del hijo de un amigo, naciemiento del hijo de un familiar cercano y por último y por supuesto nacimiento de un hijo propio. Es como un proceso de preparación para la paternidad. Vas viviendo experiencias cada vez más cercanas hasta que por último te toca a ti. Indudablemente siempre es bueno ver como se manejan otros en estos asuntos para pensar luego como se manejaría uno, lo cual es siempre bienvenido porque de otra forma nos agarraría totalmente desprevenidos y el nuevo integrante del planeta sería sujeto de incontables errores. Y es que son estos errores los que terminan haciendo que un niño se convierta en uno de esos adultos que tardó nueve meses en salir y toda una vida intentando volver a entrar para escapar del resto de la gente, de los problemas.
Otra de las cosas en las que estuve pensando es en cómo se llevará Emilia (ese va a ser el nómbre y el sexo de la nueva integrante de la familia) con otros seres vivos, con las cosas, los lugares, con el mundo en general. Es dificil anticipar este tipo de cosas pero teniendo en cuenta experiencias personales se puede decir que va a vivir momentos dificiles de adaptación al entorno. Lo primero que pensé, quizá porque la imagén que me puedo hacer de ella en este momento es la de una niña pequeña, es en el momento en que acuda por primera vez al jardín, a la guardería o algo por el estilo. Quizá uno de los primeros grandes conflictos de personalidad, porque se encontrará rodeada de un montón de niños de su edad y tendrá que adaptarse a la convivencia diaria con ellos. No se por qué me parece que ese va a ser un momento complicado para ella. Tal vez se trate de algúna experiencia propia que en este momento no recuerdo y de la que algún psicólogo podría teorizar bastante. De todas formas no cabe duda que los niños no tienen mucha idea de lo que está bien o está mal y eso los lleva a ser un poco crueles con sus compañeros, crueldad que se ve equiparada solamente por su inocencia, puesto que no creo que sean crueles a sabiendas de serlo.
De todas formas, este y todos los nacimentos van a seguir siendo un gran acontecimiento. Especialmente para la gente que los rodea, para quienes también se convierte en una enorme responsabilidad. Para los padres esa responsabilidad es clara, pero para quienes no lo son y tienen la oportunidad, la responsabilidad pasa por influir positivamente en esa personita, de procurar que sea un ser humano digno, completo, con todos los aspectos de su humanidad perfectamente desarrolado y sobre todo orgulloso de si mismo, de forma que todos los demás podamos sentirnos también orgullosos de él, o ella.
sábado, julio 29, 2006
lunes, julio 03, 2006
Crónica de viaje 3

Por si las moscas. Frase extraña si las hay. Me imagino que debe significar algo así como "por si las dudas" o alguna de las variantes conocidas de esa expresión. O quizá esté relacionada con aquella otra que rezaba: "me hubiera gustado ser mosca para haberte visto", frase que no se si es muy conocida pero que mi madre repetía cada vez que le contaba que había hecho algo bien. En realidad más allá de la existencia o no de la expresión, hay que admitir que a todos nos hubiera gustado ser mosca en algún momento para espiar a alguien en alguna situación, pasando totalmente desapercibido. Quien diga que no, miente. En realidad la expresión, que denota el deseo de alguien por saber lo que está haciendo otra persona sin ser notado, en este caso siendo una mosca, es la pregunta de la que la frase citada al principio es la respuesta: "por si las moscas", que sería lo que el sujeto vigilado por la mosca piensa o se dice a si mismo buscando una excusa para no avanzar hacia una situación comprometedora en un lugar dado, que a la única persona que afectaría sería a la que espía es decir, a la mosca. Lo que resultaría en algo así como: "No hago tal o cual cosa porque estaría cometiendo una falta y quizá haya alguien que deseo ser mosca para poder estar viendome en este momento y si yo hago lo que estoy por hacer se me arma terrible quilombo. ¿Y por qué no lo hago? Por si las moscas.
Para ser sincero todo lo que acaban de leer no tiene ninguna relación con el tema que quería abordar salvo, logicamente, por las moscas. Una vez me dijeron que en todas las crónicas de viaje aparece alguna reflexión sobre los perros del lugar visitado. Pues bien, como no he conocido muchos perros aquí y como en este lugar hay muchos gatos, animal al que ya se le han dedicado muchas páginas a lo largo de la historia, esta crónica será la excepción y tratará sobre las moscas.
Cualquier aventurero que se lance a explorar la zona de Puerto Banus, en Marbella, podrá notar que las moscas son las más cargosas del mundo. En realidad no conozco tanto mundo como parar comprobar esta hipótesis, pero para entender de lo que hablo pueden pensar en
algo sumamente cargoso, pesado, molesto, y aun no sabrán de lo que estoy hablando.
Los de humor más facil ya estarán diciendo algo como "bañate sucio" o "las moscas siguen a la mugre", etc, etc, pero les advierto que no se trata de una cuestión de pulcritud. Estos asquerosos insectos pueden transformar el momento más apacible en una interminable agonía aunque lo de interminable no es del todo exacto, porque sí termina en el momento en que te parás y te alejás del lugar donde estás, no para librarse del todo sino para ir a sufrirlas a otro sitio. Me he dadicado a observar a estos inmundos bichos y me he dado cuenta de que no siempre son tan molestos. En ambientes cerrados casi ni se las nota, pero al aire libre son insoportables. En conclusión, el catalizador es el sol. Al parecer, esta variedad de mosca parece disfrutar de los cuerpos calientes. Quizá se nutran de alguna secreción cutanea provocada por la exposición de los cuerpos al sol. La peor parte es que esta plaga no da tregua. De rrepente te encontrás retozando placidamente al sol y se acerca un grupo de tres o cuatro de estos insectos. Al principio se posan tímidamente en elguna de las extremidades, sin moverse demasiado cosa de no llamar la atención. Uno las deja, pensando que se irán y ahí es donde radica el error, porque la mosca toma confianza y empieza a caminar provocando ese molesto cosquilleo que ya todos conocemos. Ahí es cuando comienza la lucha por alejarlas y mientras sacamos a una de la rodilla otra se posa en el pie. Mientras sacamos esta última, otra se posa en el hombro y luego de unos minutos ya pierden totalmente el respeto. La batalla se vuelve sin cuartel y terminan posandose en labios, frente y hasta orejas. Evidentemente su táctica es la de ganar por cansancio y por lo general lo logran, tanto es así que aquí debo poner punto final a esta crónica.
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