Bueno. He decidido darle otra oportunidad a esto del Blog.
Lo siguiente es parte d un proyecto de una obra de teatro. Es verdad... está muy largo... pero si a alguien le da las bolas para leerlo y le gusta, que lo diga... así la sigo desarrollando...
The Ferretería
La acción se desarrolla en el interior de una ferretería de esas que tienen su clientela ya formada y siempre son más o menos los mismos. Vemos un mostrador con una goma por arriba y un poco sucio de grasa y demás, una estantería con cajas de tornillos, tuertcas, arandelas y demás. En la pared colgado un almanaque con alguna chica con poca ropa, un banderín de futbol y un reloj de pared.
Vemos tambien algunas latas de pintura en el piso, royos de cable, un royo de tela sombra y algunas cajas de máquinas tipo moladora, taladro, etc.
Descripción de los personajes:
Jefe: Es el dueño de la ferretería. Un hombre de uno 50 años, con poco pelo, un poco pasado de peso y bastante desalineado. Tiene la barba crecida de un par de días y está usando un uniforme de pantalón y camisa azul. Debajo de la camisa entreabierta, se asoma una camiseta blanca y una cadenita de oro.
Se trata de un tipo bastante directo y en algunas ocaciones un poco grosero. Es una persona que desde chico está en el rubro ferretería y en cuanto a estudios apenas termino el ciclo básico, no siendo nunca un alumno muy destacado ni brillante. Tiene la picardía y el humor típico de una persona que se crió practicamente en la calle, con amigos, en un barrio típico montevideano.
Tato: Es el único empleado de la ferretería. Tiene el pelo tipo melenita, más largo atrás que adelante. Está vestido con un pantalón de uniforme azul, al igual que el jefe, una camiseta blanca y la camisa del uniforme atada a la cintura. Se trata de un chico de unos 19 años, que no quiso estudiar más tuvo que empezar a trabajar. No es muy brillante y no sabe mucho de nada. Es en cierta medida un poco inocente aunque, al igual que el jefe se crió un poco en la calle y no se deja pasar por arriba.
Cliente: Se trata de un cliente habitual de la ferretería, también del barrio. Tiene el pelo corto, está bien afeitado, usa una camisa lisa y un pantalón perfectamente planchado, lleva zapatos y usa lentes. Es un hombre de unos 55 años, instruido, con estudios terciarios, pero que realiza el mismo los arreglos necesarios en su hogar. Su imagen es la de un hombre más bien tímido y muy poco aventurero.
Cliente: Buenas buenas.
Jefe: Buenas… ¿qué dice amigo?
Cliente: Bien bien… ¿y ustedes?
Jefe: Yo bien… ahí…llevandola. Vio como es esto. Y este otro (señala al ayudante) mejor imposible. No hace nada en todo el día…
Tato: Andá bo…
Cliente: Bueno tampoco es para que se lo diga así.
Jefe: ¿Le parece? ¿Por qué no se lo lleva un rato entonces?
Mire… Lo único que hace es comer…
Tato: Y sí.. hay que comer…
Jefe: …dorrmir…
Tato: Y sí…hay que dormir…
Jefe: …va una vez por semana a Pando.
Tato: Y sí… hay que co… No pará… eso no… bueno una vez nomás
(El Jefe lo mira callado como diciendo ¿querés que yo hable?)
Tato: Bueno un par de veces
(El Jefe lo sigue mirando)
Tato: (Un poco enojado) bueno si voy a buscar changos… ¿y qué? Vos, porque te casate con uno…. Por eso no vas…
Jefe: (Muy enojado, lo empieza a correr) Pero guacho de mierda que decís de mi mujer… te voy a reventar…
(Tato sale de escena y el jefe vuelve)
Cliente: Bueno amigo tranquilo.. no se ponga así… fue nada más que un chascarrillo… además, está perfectamente bien que el muchacho vaya en busca de un poco de cariño… no sólo de pan vive el hombre.
Jefe: Lógico.. imaginesé.. comiendo pan todo el día…. Todo taponeado estaría… y si fuera un perro se le caería todo el pelo
(Cliente rie)
Cliente: No… es un dicho popular…
Jefe: Bueno dígame. ¿Qué andaba buscando?
Cliente: Clavos de acero. Como este (le muestra) ¿una pulgada más o menos no?
Jefe: (Agarra el clavo) Pulgada y media. ¿Cuántos precisa?
Cliente: Y… deme unos 150
Jefe: ¿150 clavos? Ah pero usted es como el botija. Se le da poco, pero cuando arranca, no para de clavar... (Rie)
Cliente: Ja ja… no le veo la gracia…
Jefe: Bueno che.. es un churrasquillo como dice usted.
Cliente: ¡Chascarrillo!
Jefe: Bueno churrasquillo, chascarrillo..es lo mismo… aparte ¿usted vino a buscar clavos o a dar clase de historia?
Cliente: No… ¿cómo historia?
Jefe: (Gritando para la parte de atrás) Tato….tato… dejá de tocarte y vení… traete una caja de clavos de acero de pulgada y media…
Cliente: ¿Sabe qué? no me gusta mucho como lo trata al muchacho.
Jefe: ¿No? Pero si yo lo trato bárbaro… medio que lo embromo un poco, pero el sabe que en el fondo lo quiero…
Cliente: Bueno pero no se nota…
Jefe: Mire yo le voy a decir algo… este muchacho mejor de lo que lo trato yo no lo va a tratar nadie…
Cliente: ¿Ah sí? ¿y cómo es eso?
Jefe: Mire…. Él… hasta cree que soy el padre
Cliente: ¿Cómo que cree que es el padre?
Jefe: Sí… porque él nunca conoció al padre y desde los 3 o 4 años que lo tengo laburando aca y entonces cree que soy el padre.. está todo el día “che viejo”…para aca, o “decime viejo” para alla…
Tato: (Aparece en escena con una caja de clavos en la mano) Che viejo… de mierda, ¿una pulgada y media me dijiste?
Jefe: ¿Vio? A mi la verdad que me parte el alma… si nene…una y media…. Contá 150 para el señor.
Cliente: Pero no… usted está confundiendo las cosas…. El lo acaba de insultar…
Jefe: No… usted no entiende… es su forma de demostrar cariño..
Cliente: Y además, ¿cómo es eso de que lo tiene trabajando aca desde los tres años…
Jefe: Y si… bueno trabajando trabajando, es una forma de decir… a esa edad no podía hacer mucho… lo tenía más que nada para juntar las cosas que se me caían… como estaba más cerca del piso ¿vio? Por ejemplo se me caía una caja de tuercas y lo ponía a él a juntarlas… le daba un iman y me las juntaba todas…. Había que tener cuidado que no se las llevara a la boca… sobretodo cuando eran tachuelas y esas cosas… era un peligro el botija…
Cliente: Pero eso está mal.. va en contra de toda ley conocida... usted es un inconsiente ¿cómo va a hacer eso?
Jefe: No.. ya no lo hago más… ¿no ve que ya está grande el botija? Además, igual mucho no laburaba… era atorrante desde chico… lo encontraba siempre en el fondo durmiento tirando arriba de la estopa, con un bulón en la boca ¡de chupete vio! O chapoteando en el charco de querosene…
Cliente: ¿En el querosene?
Jefe: Claro…yo le explico.. antes, cuando nos dejaban vender querosene suelto, lo teníamos en un tanque enorme y de ahí íbamos sacando con una manguerita, pero claro.. la manguerita siempre perdía un poco y ahí se iba formando un charco de querosene… ¡había que verlo al botija ahí chapoteando… que felíz que se lo veía…!
Cliente: Pero eso es una inconciencia… ¿y los padres? ¿dónde estaban mientras ocurría todo esto?
Jefe: Y el padre ya le dije que nunca lo conoció.
Cliente: ¿Pero qué? ¿Se fue de la casa?
Jefe: No… nadie sabe quien es… ni la madre.
Cliente: ¿Cómo que ni la madre? Y a todo esto… ¿dónde estaba la madre?
Jefe: No…. Lo que pasa es que la madre, pobre, trabajaba todo el día. Además trabajaba re lejos… tenía como una hora de ómnibus para ir o otra para venir… ¡cómo sería la cosa que a veces ni venía!… yo la conocí un día en el trabajo.… y bueno… nos hicimos muy amigos… después de eso cada vez que iba, pedía que me atendiera ella…
Cliente: ¿Y dónde trabajaba la madre?
Jefe: En Pando.
Cliente: ¿En Pando? ¿Pero qué?… eraaa…
Jefe: Sí señor… prostituta… laburante del único oficio con un cien por ciento de clientes satisfechos.
Cliente: Bueno está bien… no se enoje… (pequeña pausa) Ahora.. si usted la conoció en el trabajo y se hizo atender por ella, quiere decir que usted era cliente de ella.
Jefe: (Irónico) Pero que tipo brillante que salió…
Cliente: No… pero no me entiende… lo que quiero decir es que por una de esas casualidades de la vida, usted podría ser el verdadero padre de Tato.
Jefe: (Cambia la cara y se torna reflexivo) Bueno… poniendolo de ese modo… nunca lo había pensado… podría ser…
(los dos miran a Tato que está a un costado contando los clavos)
Tato: (Que seguía contando clavos) ¡Puta madre! Me perdí… empiezo de nuevo… 1, 2, 3…
Jefe: No… este no puede ser hijo de nadie… es más.. debe ser el primer ser humano nacido de un repollo… un caracol tiene más cabeza que él…
Cliente: Bueno.. digamos que muy avispado no le salió…
Jefe: No… no me salió avispado porque no es mio señor…
Cliente: Bueno.. no se enoje… ¿sabe qué? Esto me hace acordar un chiste…
Jefe: ¿Un chiste?… bárbaro… justo lo que necesitamos para distender esta situación incómoda en la que por un segundo me hizo creer que era padre… de eso…(señala a Tato)
Cliente: En realidad no tiene mucho que ver con…
Jefe: Pero si no tiene mucho que ver, como es que esta situación le hace acordar de ese chiste?
Cliente: Bueno porque en realidad cualquier cosa puede ser disparador de un recuerdo, aunque éste no necesariamente tiene que tener que ver con el disparador.
Jefe: ¿Cómo que no? Entonces ¿por qué se lo llama disparador, al disparador?
Cliente: (Van subiendo el tono de a poco) porque de hecho es el disparador, pero yo puedo hacer una serie de asociaciones a partir de algo en particular, que me lleven a pensar en otra cosa que no tenía nada que ver con el disparador inicial…
Jefe: Me perdí… ganó usted…
Cliente: Pero no quiero ganar.. le estoy explicando… (molesto) bueno le cuento el chiste o no le cuento el chiste, carajo…
Jefe: Tranquilo hermano. Ya dijimos que el Tato no es hijo suyo… no se preocupe…
Cliente: (Molesto) pero si discutíamos que era hijo suyo!! Además, me ofende… yo nunca fui a Pando.
Jefe: Jajaja… vamooos…
Cliente: No señor… nunca fui a Pando ni voy a hacerlo…
Jefe: Jaja..ah claro… el señor viene aquí a presumir de que nunca agarró por Pando… tengo plata y pago peaje…pero andáaa
Cliente: Pero no hablamos de eso… hablamos de ir a pando y parar ahí en…
Jefe: ¿En qué? ¿En la estación de servicio a medir el aceite?
Cliente: ¡No señor!
Jefe: ¿En el bar a mojar el corazán en el café con leche?
Cliente: Pero no señor.
Jefe: En el prostíbulo señor… las cosas por su nombre…
Pros – tí – bu – l - o, whiskería, puticlú, casa de citas, el fondo del almacen de la Yoli aca en la esquina… por su nombre señor…
Cliente: Bueno sí.. eso… nunca fui a un prostíbulo en pando…
(Tato empieza a cagarse de la risa señalando al cliente con el dedo)
Jefe: Bueno… la verdad que el botija le ganó en una…
(rien Tato y el Jefe)
Tato: (Corta la risa y pone cara seria) ¡La puta madre!
Jefe: ¿Qué?
Tato: Me volví a perder. 1,2,3…
Jefe: No se preocupe.. aunque usted hubiera ido a Pando alguna vez, seguro que este no era hijo suyo tampoco.
Cliente: Ah bueno… muchas gracias.
Jefe: (Prepoteando) Pero entonces, ¿va a contar ese chiste o no va a contar nada…? porque al final se va más por las ramas que tarzán…
Cliente: Pero si el que se fue por las ramas fue usted!!
Jefe: Ahí está… ya mostró la hilacha… así está el uruguay con gente como usted… siempre hechandole la culpa a los demás… reconozca…reconozca que el botija es suyo (señala a Tato)
Tato: ¿Papá? ¿sos vos?
Cliente: Pero no nene.. si ya les dije que yo nunca fui a Pando…
Tato: Pero mamá también trabajó en el fondo del almacen de la Yoli durante un tiempo…
Cliente: (Con gesto de resignado) Nene.. terminá con eso de una vez que estoy apurado…
Jefe: (Dirigiendose al cliente) Jejeje… estuvo bueno ese “papá…sos vos” jejeje. No hay caso… le salió teatrero el botija… bueno…volvamos al chiste.. resulta que… ah no.. usted iba a contarlo…
Cliente: La verdad es que ya no tengo muchas ganas de andar contando chistes.
Jefe: Vamo che… tampoco se me ponga así… (lo agarra por el hombro y lo palmea en la espalda) vamo arriba che… que no decaiga…
Cliente: Bueno está bien… ahí va… Resulta que están dos niños hablando y comparando a sus padres como suelen hacer los niños ¿vio?
Jefe: No.. no vi…
Cliente: Como hacen los niños.. mi papá es mejor por tal cosa… no., el mio es mejor por tal otra.. ¿se acuerda cuando usted era chico?
Jefe: Si, pero no hacía eso (como que se quiebra)
Cliente: Ah… perdón… usted tampoco tenía papá…
Jefe: Tenía si… lo que no tenía era ningún niño cerca para hacer esas pavadas… pero no importa..usted siga… yo me lo imagino….
Cliente: Bueno… estaban estos dos niños charlando y uno le dice al otro: “mi papá es el mejor del mundo porque me hace un montón de regalos, me lleva a jugar a la pelota y me lee cuentos antes de dormirme…
Jefe: Bastante pelotudo el boltija…
Cliente: Es un niño, señor… no interrumpa… el niño dice esto y el otro le contesta: “así que tu papá es el mejor del mundo? Pues el mio es Papá Noel.
Jefe: Ja ja ja ja .. buenísimo…
Cliente: ¿De qué se rie? Todavía no terminó el chiste..
Jefe: A perdón…. Yo como ya no entendía lo de los niños de entrada me imaginé que no iba a entender el final y “el mio es Papá Noel” me pareció un buen final.
Cliente: No… espere que termine… bueno.. “ah sí, pues el mio es papá noel” le dice el otro “¿cómo que papá noel?” le contesta el primero. “Si” le dice el segundo “ porque me manda un regalo una vez por año, yo nunca lo vi, pero mamá igual dice que existe”
(Todos rien durante unos segundos, incluso Tato que se agarra la panza)
(Tato pasa de la risa a una especie de sollozo, los otros dos empiezan a callarse y a mirarlo)
Tato: (Sollozando) ¡me volví a perder!
(Los otros dos comienzan a reir denuevo con más ganas)
Jefe: (Parando de reir) jaja…pero que tipo divertido que resultó ser…
Cliente: Bueno gracias, gracias.
Jefe: Y pensar que creí que no lo iba a entender.
Cliente: Bueno gracias.. la verdad es que no es de mi autoría, pero el que lo cuenta también tiene mérito…
Jefe: Por supuesto… la verdad que usted es muy divertido… yo siempre le digo aca a Tato ¿verdad Tato? cada vez que usted viene yo le digo.. “este tipo se la tira así medio como que se las sabe todas, pero ¡qué tipo divertido que es!
Cliente: ¿Cómo que me la tiro de que me las se todas?
Jefe: (Pausa y duda. Se da cuenta que metió la pata) bueno.. no… en realidad… lo que quería decir es que no es que yo le diga que usted es gracioso ahora porque contó un chiste y para quedar bien … es algo que siempre le digo al Tato…el otro día, sin ir más lejos, estabamos almorzando la pascualina que había hecho mi señora… qué pasa… yo me venía para acá para la ferretería y ella me puso la pascualina en un tuper y me dijo “mirá que también te puse un pedazo para el Tato”… me dijo para que no me la coma toda yo solo… porque en realidad con el Tato nunca almorzamos juntos pero ese día, como había pascualina para los dos, (pausa) almorzamos juntos.
Cliente: ¿Qué tiene que ver?
Jefe: No porque en una, mientras estabamos almorzando, yo me empiezo a reir solo… justo había mordido un pedazo con huevo de la pascualina, y me empiezo a reir solo así, mostrando todo el huevo.
Ahí me mira el Tato y primero me dice “cerrá la boca asqueroso” y después me pregunta “¿de qué te reis? Y bueno ahí yo le conté… “no nada… me acordé del tipo ese divertido que viene dos por tres y bueno”… (gritando) ¿verdad Tato? (lo codea)
(Tato se sobresalta, deja de contar, pone las manos sobre el mostrador. Con gesto de enojado, mira al jefe como midiendolo para darle una. Agarra un papel y un lapiz, agarra un clavo del montón, lo pone del otro lado y hace una rayita en el palel. Repite la operación un par de veces mientras los otros dos lo miran y no dicen nada.)
Jefe: (Volviendo al cliente) Ahora… hablando de gente divertida… yo no se si le conté alguna vez… yo tengo una teoría. Para mi, los gay son más divertidos que los henterosesuales.
Cliente: ¿Cómo?
Jefe: Que yo tengo la teoría de que los gay son más divertidos que los henterosesuales.
Cliente: ¿Pero que me quiere decir?
Jefe: (Hablando despacio y modulando como si el que tuviera en frente fuera medio tonto) Que tengo una teoría ¿verdad?. Y en esa teoría los… (hace una pausa pensando) …los trolos, son más divertidos que los…(otra pausita pensando)…que los que no son trolos.
O sea… (pensando) que los putos son más divertidos… ¿entiende?
Cliente: ¿Pero usted me está diciendo que soy gay?
Jefe: No señor (lo mira de arriba abajo) bueno… no se… En todo caso lo que yo estoy diiendo es que tengo la teoría de….
Cliente: Si ya se… pero si usted me está diciendo durante media hora lo divertido que soy, y me cuenta que le comenta a la gente lo devertido que soy y enseguida me sale con que tiene la teoría de que los gay son más divertidos, de alguna forma usted está insinuando que yo soy gay…
Jefe: (Lo mira pensativo) la verdad es que no lo había pensado así… (lo mira al Tato) Tato llamá al Roberto y decile que no se haga el puto, que con la amargura que tiene no puede ser gay… (volviendo al cliente) ahora… pero que tipo rebuscado que es usted…
Cliente: (Molesto) yo no soy rebuscado nada… a ver si tiene cuidado usted con lo que anda insinuando…
Jefe: Pero yo no ando insinuando nada señor. De última el que dice que es gay es usted… ¿Quién lo manda a ser un tipo divertido? ¿no sabe usted que los gay son más divertidos que los henterosesuales? ¿por qué se cree que yo soy tan aburrido?
Cliente: Pero usted es un atrevido
Jefe: Más atrevido será usted…
Cliente: Deme los clavos que me voy…
Jefe: Más clavo será usted…
Cliente: (Agarra los clavos y le pregunta a Tato) ¿cuánto es botija?
Tato: 200 pesos
(El cliente tira los 200 pesos arriba del mostrador)
Cliente: Señores me voy y no esperen que vuelva algún día. Han perdido un cliente.
(El cliente se retira)
Jefe: Pero andá… más señor será usted… gracias por su visita
( Se quedan el Jefe y Tato callados por unos segundos. El Jefe examina el billete de 200 pesos)
Jefe: Hay que revisar los billetes siempre porque estos que se la tiran de moralistas y te sacan cualquier tema para distraerte, son los peores.
Cuchame… cuantos clavos le diste
Tato: 90
Jefe: ¿Y cuántos le cobraste?
Tato: 110
Jefe: (Palméa a Tato) Jeje… ese es mi pollo… y el otro te creyó medio infradotado… jeje
Tato: ¿Qué me creyó qué?
Jefe: Nada dejá… es muy complicado para vos… ¿qué hora es?
Tato: Las 10
Jefe: Tomá (le da un billete) andá a traerte algo para el mate… dale que yo voy calentando agua.
Tato: ¿Qué traigo?
Jefe: No se… traemee…. A mi traeme un chivito canadiense al plato
Tato: ¿Un chivito canadiense al plato?
Jefe: Bueno está bien… pedilo para dos así picás algo vos también.
Tato: Che… ¿y si pido que lo traigan?
Jefe: ¿Ves cómo sos? No querés nada con la vida loco… te doy laburo, encima te pago, te convido de mi chivito canadiense al plato para dos… vos al final no ponés nada de tu parte.
Tato: Bueno ´ta bien… tenés razón… voy hasta ahí (amaga para salir, con la cabeza gacha, arrastrando los pies, quejandose de un dolor en la pierna)
(sobreactuado) ¡Hay que dolor! ¡Hay mis riñones! (se agarra la pierna)
Jefe: Dejá Tato… llamá por teléfono, que seguro llega más rápido.
Tato: ¿´Tas seguro? Bueno (sale caminando como si nada para la aprte de atrás)
Entra en escena un chico de unos 17 años, con overol de mecánico y un poco sucio de grasa. Es un chico normal, más bien flaco, de lentes y con apariencia de principiante.
Chico: (Entra, se dirige al mostrador y saluda) Buenas
Jefe: Hola ¿cómo andás? ¿qué te vendo?
Chico: Sí…. Mirá… me mandaron del taller de Roque…
Jefe: Ah sí… Roque… ¿Qué te pidió?
Chico: Dice que le mandes un metro de cadena Andebu.
Jefe: (Rie y dice entrerisas) ¿Un metro de cadena Andebu? Jajaja
(Gritando) ¡Tato!… ¡Tato vení un segundo!
Tato: (viene desde atrás) Voy, voy.. . otra vez yo? Qué pasó ahora?
Jefe: Escuchá… al botija este lo mandó Roque a buscar “un metro de cadena Andebu”
(Rien los dos efusivamente y el chico mira sin entender nada)
Jefe: (se dirige al chico) Flaco… ¿vos sos nuevo no?
Chico: Sí… empecé hoy… ¿cómo se dio cuenta?
Jefe: No nada… por el mameluco tan limpio…
(Rien Tato y el Jefe)
Jefe: Che Tato… (entre risas) andá al fondo y fijate si nos queda algo de “cadena Andebu” Jajaja
(El Jefe se le acerca al oido a Tato y le dice)
Jefe: (Susurrando al oido de Tato) Traete una bolsa de… (el resto de la frase lo dice bien bajo y no se entiende) con este nos vamos a divertir un rato… (rien los dos)
Jefe: (Dirigiendose al chico) Flaco escuchame… “cadena Andebu” no me queda, pero te voy a dar otra cosa que es más o menos lo mismo… no te preocupes… cuando no hay “cadena Andebu” el Roque pide siempre esto.
Tato: (Aparece con un carrito con una bolsa de 25 kilos de portland arriba) Aca está Jefe…
Jefe: Bueno… llevale eso flaco… decile que se lo anoto…
Chico: A bueno.. gracias… Menos mal que sabías… ¿puedo llevarme el carro y se lo traigo enseguida?
Jefe: Imposible (con gesto de malo)
Chico: Pero se lo traigo enseguida… le juro que se lo cuido.
Jefe: No flaco…. Imposible… está por venirme un container de estopa y necesito un carro para cargarla… (Tato larga una carcajada pero enseguida la contiene disimulando)
Chico: Ah bueno… bueno gracias… nos vemos
(el chico sale de escena arrastrando la bolsa de Portland y en cuanto sale Tato y el Jefe largan la carcajada. Están riendose unos segundos)
Jefe: (Recuperandose) ¡Qué hijo de puta este Roque! Siempre hace lo mismo…
Tato: (recuperandose) Aaahhh.. que boludo….
Che.. ahora yo me pregunto…. ¿cuántos empleados tiene el Roque?…. Porque todos las semanas manda uno diferente.
Jefe: No lo que pasa es que los tiene una semana y los larga… aparte no los necesita, lo que pasa es que se caga de la risa con estas bromas… Los tiene una semana así, y el que no se va solo, lo echa… Lo manda un día aca a buscar cadena, otro a la pinturería a buscar pintura invisible, otro día a la barraca a buscar barilla cuadrada y así.. no te extrañe que ahora vuelva a buscar martillo de tres golpes.
(Se escucha el ruido de alguien que arrastra algo y se ve al Chico entrar nuevamente en la ferretería arrastrando la bolsa de portland)
Chico: (haciendo un gran esfuerzo para llevar la bolsa hasta la mitad del escenario mientras los otros dos ya se están riendo) Oiga amigo… manda a decir Roque que esto no le va a servir, pero que le mande un martillo de tres golpes…
(estallan las risas)
Jefe: Jaja… no flaco… andá y decile a Roque que se me acabaron… que me llega un cargamento de Rusia la semana que viene…
Chico Ah bueno le digo… gracias… ta luego… le dejo esto por aca
Jefe: (reponiendose de la risa mientras Tato aun se rie) Si, si..no te preocupes…
Aaahh… a veces me dan pena estos botijas… pero después, me rio un rato con ellos y se me va todo….jajaja
...