sábado, junio 23, 2007

Otra oportunidad...

Bueno. He decidido darle otra oportunidad a esto del Blog.
Lo siguiente es parte d un proyecto de una obra de teatro. Es verdad... está muy largo... pero si a alguien le da las bolas para leerlo y le gusta, que lo diga... así la sigo desarrollando...

The Ferretería

La acción se desarrolla en el interior de una ferretería de esas que tienen su clientela ya formada y siempre son más o menos los mismos. Vemos un mostrador con una goma por arriba y un poco sucio de grasa y demás, una estantería con cajas de tornillos, tuertcas, arandelas y demás. En la pared colgado un almanaque con alguna chica con poca ropa, un banderín de futbol y un reloj de pared.
Vemos tambien algunas latas de pintura en el piso, royos de cable, un royo de tela sombra y algunas cajas de máquinas tipo moladora, taladro, etc.

Descripción de los personajes:

Jefe: Es el dueño de la ferretería. Un hombre de uno 50 años, con poco pelo, un poco pasado de peso y bastante desalineado. Tiene la barba crecida de un par de días y está usando un uniforme de pantalón y camisa azul. Debajo de la camisa entreabierta, se asoma una camiseta blanca y una cadenita de oro.
Se trata de un tipo bastante directo y en algunas ocaciones un poco grosero. Es una persona que desde chico está en el rubro ferretería y en cuanto a estudios apenas termino el ciclo básico, no siendo nunca un alumno muy destacado ni brillante. Tiene la picardía y el humor típico de una persona que se crió practicamente en la calle, con amigos, en un barrio típico montevideano.

Tato: Es el único empleado de la ferretería. Tiene el pelo tipo melenita, más largo atrás que adelante. Está vestido con un pantalón de uniforme azul, al igual que el jefe, una camiseta blanca y la camisa del uniforme atada a la cintura. Se trata de un chico de unos 19 años, que no quiso estudiar más tuvo que empezar a trabajar. No es muy brillante y no sabe mucho de nada. Es en cierta medida un poco inocente aunque, al igual que el jefe se crió un poco en la calle y no se deja pasar por arriba.

Cliente: Se trata de un cliente habitual de la ferretería, también del barrio. Tiene el pelo corto, está bien afeitado, usa una camisa lisa y un pantalón perfectamente planchado, lleva zapatos y usa lentes. Es un hombre de unos 55 años, instruido, con estudios terciarios, pero que realiza el mismo los arreglos necesarios en su hogar. Su imagen es la de un hombre más bien tímido y muy poco aventurero.


Cliente: Buenas buenas.
Jefe: Buenas… ¿qué dice amigo?
Cliente: Bien bien… ¿y ustedes?
Jefe: Yo bien… ahí…llevandola. Vio como es esto. Y este otro (señala al ayudante) mejor imposible. No hace nada en todo el día…
Tato: Andá bo…
Cliente: Bueno tampoco es para que se lo diga así.
Jefe: ¿Le parece? ¿Por qué no se lo lleva un rato entonces?
Mire… Lo único que hace es comer…
Tato: Y sí.. hay que comer…
Jefe: …dorrmir…
Tato: Y sí…hay que dormir…
Jefe: …va una vez por semana a Pando.
Tato: Y sí… hay que co… No pará… eso no… bueno una vez nomás
(El Jefe lo mira callado como diciendo ¿querés que yo hable?)
Tato: Bueno un par de veces
(El Jefe lo sigue mirando)
Tato: (Un poco enojado) bueno si voy a buscar changos… ¿y qué? Vos, porque te casate con uno…. Por eso no vas…
Jefe: (Muy enojado, lo empieza a correr) Pero guacho de mierda que decís de mi mujer… te voy a reventar…
(Tato sale de escena y el jefe vuelve)
Cliente: Bueno amigo tranquilo.. no se ponga así… fue nada más que un chascarrillo… además, está perfectamente bien que el muchacho vaya en busca de un poco de cariño… no sólo de pan vive el hombre.
Jefe: Lógico.. imaginesé.. comiendo pan todo el día…. Todo taponeado estaría… y si fuera un perro se le caería todo el pelo
(Cliente rie)
Cliente: No… es un dicho popular…
Jefe: Bueno dígame. ¿Qué andaba buscando?
Cliente: Clavos de acero. Como este (le muestra) ¿una pulgada más o menos no?
Jefe: (Agarra el clavo) Pulgada y media. ¿Cuántos precisa?
Cliente: Y… deme unos 150
Jefe: ¿150 clavos? Ah pero usted es como el botija. Se le da poco, pero cuando arranca, no para de clavar... (Rie)
Cliente: Ja ja… no le veo la gracia…
Jefe: Bueno che.. es un churrasquillo como dice usted.
Cliente: ¡Chascarrillo!
Jefe: Bueno churrasquillo, chascarrillo..es lo mismo… aparte ¿usted vino a buscar clavos o a dar clase de historia?
Cliente: No… ¿cómo historia?
Jefe: (Gritando para la parte de atrás) Tato….tato… dejá de tocarte y vení… traete una caja de clavos de acero de pulgada y media…
Cliente: ¿Sabe qué? no me gusta mucho como lo trata al muchacho.
Jefe: ¿No? Pero si yo lo trato bárbaro… medio que lo embromo un poco, pero el sabe que en el fondo lo quiero…
Cliente: Bueno pero no se nota…
Jefe: Mire yo le voy a decir algo… este muchacho mejor de lo que lo trato yo no lo va a tratar nadie…
Cliente: ¿Ah sí? ¿y cómo es eso?
Jefe: Mire…. Él… hasta cree que soy el padre
Cliente: ¿Cómo que cree que es el padre?
Jefe: Sí… porque él nunca conoció al padre y desde los 3 o 4 años que lo tengo laburando aca y entonces cree que soy el padre.. está todo el día “che viejo”…para aca, o “decime viejo” para alla…
Tato: (Aparece en escena con una caja de clavos en la mano) Che viejo… de mierda, ¿una pulgada y media me dijiste?
Jefe: ¿Vio? A mi la verdad que me parte el alma… si nene…una y media…. Contá 150 para el señor.
Cliente: Pero no… usted está confundiendo las cosas…. El lo acaba de insultar…
Jefe: No… usted no entiende… es su forma de demostrar cariño..
Cliente: Y además, ¿cómo es eso de que lo tiene trabajando aca desde los tres años…
Jefe: Y si… bueno trabajando trabajando, es una forma de decir… a esa edad no podía hacer mucho… lo tenía más que nada para juntar las cosas que se me caían… como estaba más cerca del piso ¿vio? Por ejemplo se me caía una caja de tuercas y lo ponía a él a juntarlas… le daba un iman y me las juntaba todas…. Había que tener cuidado que no se las llevara a la boca… sobretodo cuando eran tachuelas y esas cosas… era un peligro el botija…
Cliente: Pero eso está mal.. va en contra de toda ley conocida... usted es un inconsiente ¿cómo va a hacer eso?
Jefe: No.. ya no lo hago más… ¿no ve que ya está grande el botija? Además, igual mucho no laburaba… era atorrante desde chico… lo encontraba siempre en el fondo durmiento tirando arriba de la estopa, con un bulón en la boca ¡de chupete vio! O chapoteando en el charco de querosene…
Cliente: ¿En el querosene?
Jefe: Claro…yo le explico.. antes, cuando nos dejaban vender querosene suelto, lo teníamos en un tanque enorme y de ahí íbamos sacando con una manguerita, pero claro.. la manguerita siempre perdía un poco y ahí se iba formando un charco de querosene… ¡había que verlo al botija ahí chapoteando… que felíz que se lo veía…!
Cliente: Pero eso es una inconciencia… ¿y los padres? ¿dónde estaban mientras ocurría todo esto?
Jefe: Y el padre ya le dije que nunca lo conoció.
Cliente: ¿Pero qué? ¿Se fue de la casa?
Jefe: No… nadie sabe quien es… ni la madre.
Cliente: ¿Cómo que ni la madre? Y a todo esto… ¿dónde estaba la madre?
Jefe: No…. Lo que pasa es que la madre, pobre, trabajaba todo el día. Además trabajaba re lejos… tenía como una hora de ómnibus para ir o otra para venir… ¡cómo sería la cosa que a veces ni venía!… yo la conocí un día en el trabajo.… y bueno… nos hicimos muy amigos… después de eso cada vez que iba, pedía que me atendiera ella…
Cliente: ¿Y dónde trabajaba la madre?
Jefe: En Pando.
Cliente: ¿En Pando? ¿Pero qué?… eraaa…
Jefe: Sí señor… prostituta… laburante del único oficio con un cien por ciento de clientes satisfechos.
Cliente: Bueno está bien… no se enoje… (pequeña pausa) Ahora.. si usted la conoció en el trabajo y se hizo atender por ella, quiere decir que usted era cliente de ella.
Jefe: (Irónico) Pero que tipo brillante que salió…
Cliente: No… pero no me entiende… lo que quiero decir es que por una de esas casualidades de la vida, usted podría ser el verdadero padre de Tato.
Jefe: (Cambia la cara y se torna reflexivo) Bueno… poniendolo de ese modo… nunca lo había pensado… podría ser…
(los dos miran a Tato que está a un costado contando los clavos)
Tato: (Que seguía contando clavos) ¡Puta madre! Me perdí… empiezo de nuevo… 1, 2, 3…
Jefe: No… este no puede ser hijo de nadie… es más.. debe ser el primer ser humano nacido de un repollo… un caracol tiene más cabeza que él…
Cliente: Bueno.. digamos que muy avispado no le salió…
Jefe: No… no me salió avispado porque no es mio señor…
Cliente: Bueno.. no se enoje… ¿sabe qué? Esto me hace acordar un chiste…
Jefe: ¿Un chiste?… bárbaro… justo lo que necesitamos para distender esta situación incómoda en la que por un segundo me hizo creer que era padre… de eso…(señala a Tato)
Cliente: En realidad no tiene mucho que ver con…
Jefe: Pero si no tiene mucho que ver, como es que esta situación le hace acordar de ese chiste?
Cliente: Bueno porque en realidad cualquier cosa puede ser disparador de un recuerdo, aunque éste no necesariamente tiene que tener que ver con el disparador.
Jefe: ¿Cómo que no? Entonces ¿por qué se lo llama disparador, al disparador?
Cliente: (Van subiendo el tono de a poco) porque de hecho es el disparador, pero yo puedo hacer una serie de asociaciones a partir de algo en particular, que me lleven a pensar en otra cosa que no tenía nada que ver con el disparador inicial…
Jefe: Me perdí… ganó usted…
Cliente: Pero no quiero ganar.. le estoy explicando… (molesto) bueno le cuento el chiste o no le cuento el chiste, carajo…
Jefe: Tranquilo hermano. Ya dijimos que el Tato no es hijo suyo… no se preocupe…
Cliente: (Molesto) pero si discutíamos que era hijo suyo!! Además, me ofende… yo nunca fui a Pando.
Jefe: Jajaja… vamooos…
Cliente: No señor… nunca fui a Pando ni voy a hacerlo…
Jefe: Jaja..ah claro… el señor viene aquí a presumir de que nunca agarró por Pando… tengo plata y pago peaje…pero andáaa
Cliente: Pero no hablamos de eso… hablamos de ir a pando y parar ahí en…
Jefe: ¿En qué? ¿En la estación de servicio a medir el aceite?
Cliente: ¡No señor!
Jefe: ¿En el bar a mojar el corazán en el café con leche?
Cliente: Pero no señor.
Jefe: En el prostíbulo señor… las cosas por su nombre…
Pros – tí – bu – l - o, whiskería, puticlú, casa de citas, el fondo del almacen de la Yoli aca en la esquina… por su nombre señor…
Cliente: Bueno sí.. eso… nunca fui a un prostíbulo en pando…
(Tato empieza a cagarse de la risa señalando al cliente con el dedo)
Jefe: Bueno… la verdad que el botija le ganó en una…
(rien Tato y el Jefe)
Tato: (Corta la risa y pone cara seria) ¡La puta madre!
Jefe: ¿Qué?
Tato: Me volví a perder. 1,2,3…
Jefe: No se preocupe.. aunque usted hubiera ido a Pando alguna vez, seguro que este no era hijo suyo tampoco.
Cliente: Ah bueno… muchas gracias.
Jefe: (Prepoteando) Pero entonces, ¿va a contar ese chiste o no va a contar nada…? porque al final se va más por las ramas que tarzán…
Cliente: Pero si el que se fue por las ramas fue usted!!
Jefe: Ahí está… ya mostró la hilacha… así está el uruguay con gente como usted… siempre hechandole la culpa a los demás… reconozca…reconozca que el botija es suyo (señala a Tato)
Tato: ¿Papá? ¿sos vos?
Cliente: Pero no nene.. si ya les dije que yo nunca fui a Pando…
Tato: Pero mamá también trabajó en el fondo del almacen de la Yoli durante un tiempo…
Cliente: (Con gesto de resignado) Nene.. terminá con eso de una vez que estoy apurado…
Jefe: (Dirigiendose al cliente) Jejeje… estuvo bueno ese “papá…sos vos” jejeje. No hay caso… le salió teatrero el botija… bueno…volvamos al chiste.. resulta que… ah no.. usted iba a contarlo…
Cliente: La verdad es que ya no tengo muchas ganas de andar contando chistes.
Jefe: Vamo che… tampoco se me ponga así… (lo agarra por el hombro y lo palmea en la espalda) vamo arriba che… que no decaiga…
Cliente: Bueno está bien… ahí va… Resulta que están dos niños hablando y comparando a sus padres como suelen hacer los niños ¿vio?
Jefe: No.. no vi…
Cliente: Como hacen los niños.. mi papá es mejor por tal cosa… no., el mio es mejor por tal otra.. ¿se acuerda cuando usted era chico?
Jefe: Si, pero no hacía eso (como que se quiebra)
Cliente: Ah… perdón… usted tampoco tenía papá…
Jefe: Tenía si… lo que no tenía era ningún niño cerca para hacer esas pavadas… pero no importa..usted siga… yo me lo imagino….
Cliente: Bueno… estaban estos dos niños charlando y uno le dice al otro: “mi papá es el mejor del mundo porque me hace un montón de regalos, me lleva a jugar a la pelota y me lee cuentos antes de dormirme…
Jefe: Bastante pelotudo el boltija…
Cliente: Es un niño, señor… no interrumpa… el niño dice esto y el otro le contesta: “así que tu papá es el mejor del mundo? Pues el mio es Papá Noel.
Jefe: Ja ja ja ja .. buenísimo…
Cliente: ¿De qué se rie? Todavía no terminó el chiste..
Jefe: A perdón…. Yo como ya no entendía lo de los niños de entrada me imaginé que no iba a entender el final y “el mio es Papá Noel” me pareció un buen final.
Cliente: No… espere que termine… bueno.. “ah sí, pues el mio es papá noel” le dice el otro “¿cómo que papá noel?” le contesta el primero. “Si” le dice el segundo “ porque me manda un regalo una vez por año, yo nunca lo vi, pero mamá igual dice que existe”
(Todos rien durante unos segundos, incluso Tato que se agarra la panza)
(Tato pasa de la risa a una especie de sollozo, los otros dos empiezan a callarse y a mirarlo)
Tato: (Sollozando) ¡me volví a perder!
(Los otros dos comienzan a reir denuevo con más ganas)
Jefe: (Parando de reir) jaja…pero que tipo divertido que resultó ser…
Cliente: Bueno gracias, gracias.
Jefe: Y pensar que creí que no lo iba a entender.
Cliente: Bueno gracias.. la verdad es que no es de mi autoría, pero el que lo cuenta también tiene mérito…
Jefe: Por supuesto… la verdad que usted es muy divertido… yo siempre le digo aca a Tato ¿verdad Tato? cada vez que usted viene yo le digo.. “este tipo se la tira así medio como que se las sabe todas, pero ¡qué tipo divertido que es!
Cliente: ¿Cómo que me la tiro de que me las se todas?
Jefe: (Pausa y duda. Se da cuenta que metió la pata) bueno.. no… en realidad… lo que quería decir es que no es que yo le diga que usted es gracioso ahora porque contó un chiste y para quedar bien … es algo que siempre le digo al Tato…el otro día, sin ir más lejos, estabamos almorzando la pascualina que había hecho mi señora… qué pasa… yo me venía para acá para la ferretería y ella me puso la pascualina en un tuper y me dijo “mirá que también te puse un pedazo para el Tato”… me dijo para que no me la coma toda yo solo… porque en realidad con el Tato nunca almorzamos juntos pero ese día, como había pascualina para los dos, (pausa) almorzamos juntos.
Cliente: ¿Qué tiene que ver?
Jefe: No porque en una, mientras estabamos almorzando, yo me empiezo a reir solo… justo había mordido un pedazo con huevo de la pascualina, y me empiezo a reir solo así, mostrando todo el huevo.
Ahí me mira el Tato y primero me dice “cerrá la boca asqueroso” y después me pregunta “¿de qué te reis? Y bueno ahí yo le conté… “no nada… me acordé del tipo ese divertido que viene dos por tres y bueno”… (gritando) ¿verdad Tato? (lo codea)
(Tato se sobresalta, deja de contar, pone las manos sobre el mostrador. Con gesto de enojado, mira al jefe como midiendolo para darle una. Agarra un papel y un lapiz, agarra un clavo del montón, lo pone del otro lado y hace una rayita en el palel. Repite la operación un par de veces mientras los otros dos lo miran y no dicen nada.)

Jefe: (Volviendo al cliente) Ahora… hablando de gente divertida… yo no se si le conté alguna vez… yo tengo una teoría. Para mi, los gay son más divertidos que los henterosesuales.
Cliente: ¿Cómo?
Jefe: Que yo tengo la teoría de que los gay son más divertidos que los henterosesuales.
Cliente: ¿Pero que me quiere decir?
Jefe: (Hablando despacio y modulando como si el que tuviera en frente fuera medio tonto) Que tengo una teoría ¿verdad?. Y en esa teoría los… (hace una pausa pensando) …los trolos, son más divertidos que los…(otra pausita pensando)…que los que no son trolos.
O sea… (pensando) que los putos son más divertidos… ¿entiende?
Cliente: ¿Pero usted me está diciendo que soy gay?
Jefe: No señor (lo mira de arriba abajo) bueno… no se… En todo caso lo que yo estoy diiendo es que tengo la teoría de….
Cliente: Si ya se… pero si usted me está diciendo durante media hora lo divertido que soy, y me cuenta que le comenta a la gente lo devertido que soy y enseguida me sale con que tiene la teoría de que los gay son más divertidos, de alguna forma usted está insinuando que yo soy gay…
Jefe: (Lo mira pensativo) la verdad es que no lo había pensado así… (lo mira al Tato) Tato llamá al Roberto y decile que no se haga el puto, que con la amargura que tiene no puede ser gay… (volviendo al cliente) ahora… pero que tipo rebuscado que es usted…
Cliente: (Molesto) yo no soy rebuscado nada… a ver si tiene cuidado usted con lo que anda insinuando…
Jefe: Pero yo no ando insinuando nada señor. De última el que dice que es gay es usted… ¿Quién lo manda a ser un tipo divertido? ¿no sabe usted que los gay son más divertidos que los henterosesuales? ¿por qué se cree que yo soy tan aburrido?
Cliente: Pero usted es un atrevido
Jefe: Más atrevido será usted…
Cliente: Deme los clavos que me voy…
Jefe: Más clavo será usted…
Cliente: (Agarra los clavos y le pregunta a Tato) ¿cuánto es botija?
Tato: 200 pesos
(El cliente tira los 200 pesos arriba del mostrador)
Cliente: Señores me voy y no esperen que vuelva algún día. Han perdido un cliente.
(El cliente se retira)
Jefe: Pero andá… más señor será usted… gracias por su visita
( Se quedan el Jefe y Tato callados por unos segundos. El Jefe examina el billete de 200 pesos)
Jefe: Hay que revisar los billetes siempre porque estos que se la tiran de moralistas y te sacan cualquier tema para distraerte, son los peores.
Cuchame… cuantos clavos le diste
Tato: 90
Jefe: ¿Y cuántos le cobraste?
Tato: 110
Jefe: (Palméa a Tato) Jeje… ese es mi pollo… y el otro te creyó medio infradotado… jeje
Tato: ¿Qué me creyó qué?
Jefe: Nada dejá… es muy complicado para vos… ¿qué hora es?
Tato: Las 10
Jefe: Tomá (le da un billete) andá a traerte algo para el mate… dale que yo voy calentando agua.
Tato: ¿Qué traigo?
Jefe: No se… traemee…. A mi traeme un chivito canadiense al plato
Tato: ¿Un chivito canadiense al plato?
Jefe: Bueno está bien… pedilo para dos así picás algo vos también.
Tato: Che… ¿y si pido que lo traigan?
Jefe: ¿Ves cómo sos? No querés nada con la vida loco… te doy laburo, encima te pago, te convido de mi chivito canadiense al plato para dos… vos al final no ponés nada de tu parte.
Tato: Bueno ´ta bien… tenés razón… voy hasta ahí (amaga para salir, con la cabeza gacha, arrastrando los pies, quejandose de un dolor en la pierna)
(sobreactuado) ¡Hay que dolor! ¡Hay mis riñones! (se agarra la pierna)
Jefe: Dejá Tato… llamá por teléfono, que seguro llega más rápido.
Tato: ¿´Tas seguro? Bueno (sale caminando como si nada para la aprte de atrás)

Entra en escena un chico de unos 17 años, con overol de mecánico y un poco sucio de grasa. Es un chico normal, más bien flaco, de lentes y con apariencia de principiante.

Chico: (Entra, se dirige al mostrador y saluda) Buenas
Jefe: Hola ¿cómo andás? ¿qué te vendo?
Chico: Sí…. Mirá… me mandaron del taller de Roque…
Jefe: Ah sí… Roque… ¿Qué te pidió?
Chico: Dice que le mandes un metro de cadena Andebu.
Jefe: (Rie y dice entrerisas) ¿Un metro de cadena Andebu? Jajaja
(Gritando) ¡Tato!… ¡Tato vení un segundo!
Tato: (viene desde atrás) Voy, voy.. . otra vez yo? Qué pasó ahora?
Jefe: Escuchá… al botija este lo mandó Roque a buscar “un metro de cadena Andebu”
(Rien los dos efusivamente y el chico mira sin entender nada)
Jefe: (se dirige al chico) Flaco… ¿vos sos nuevo no?
Chico: Sí… empecé hoy… ¿cómo se dio cuenta?
Jefe: No nada… por el mameluco tan limpio…
(Rien Tato y el Jefe)
Jefe: Che Tato… (entre risas) andá al fondo y fijate si nos queda algo de “cadena Andebu” Jajaja
(El Jefe se le acerca al oido a Tato y le dice)
Jefe: (Susurrando al oido de Tato) Traete una bolsa de… (el resto de la frase lo dice bien bajo y no se entiende) con este nos vamos a divertir un rato… (rien los dos)
Jefe: (Dirigiendose al chico) Flaco escuchame… “cadena Andebu” no me queda, pero te voy a dar otra cosa que es más o menos lo mismo… no te preocupes… cuando no hay “cadena Andebu” el Roque pide siempre esto.
Tato: (Aparece con un carrito con una bolsa de 25 kilos de portland arriba) Aca está Jefe…
Jefe: Bueno… llevale eso flaco… decile que se lo anoto…
Chico: A bueno.. gracias… Menos mal que sabías… ¿puedo llevarme el carro y se lo traigo enseguida?
Jefe: Imposible (con gesto de malo)
Chico: Pero se lo traigo enseguida… le juro que se lo cuido.
Jefe: No flaco…. Imposible… está por venirme un container de estopa y necesito un carro para cargarla… (Tato larga una carcajada pero enseguida la contiene disimulando)
Chico: Ah bueno… bueno gracias… nos vemos
(el chico sale de escena arrastrando la bolsa de Portland y en cuanto sale Tato y el Jefe largan la carcajada. Están riendose unos segundos)
Jefe: (Recuperandose) ¡Qué hijo de puta este Roque! Siempre hace lo mismo…
Tato: (recuperandose) Aaahhh.. que boludo….
Che.. ahora yo me pregunto…. ¿cuántos empleados tiene el Roque?…. Porque todos las semanas manda uno diferente.
Jefe: No lo que pasa es que los tiene una semana y los larga… aparte no los necesita, lo que pasa es que se caga de la risa con estas bromas… Los tiene una semana así, y el que no se va solo, lo echa… Lo manda un día aca a buscar cadena, otro a la pinturería a buscar pintura invisible, otro día a la barraca a buscar barilla cuadrada y así.. no te extrañe que ahora vuelva a buscar martillo de tres golpes.
(Se escucha el ruido de alguien que arrastra algo y se ve al Chico entrar nuevamente en la ferretería arrastrando la bolsa de portland)
Chico: (haciendo un gran esfuerzo para llevar la bolsa hasta la mitad del escenario mientras los otros dos ya se están riendo) Oiga amigo… manda a decir Roque que esto no le va a servir, pero que le mande un martillo de tres golpes…
(estallan las risas)
Jefe: Jaja… no flaco… andá y decile a Roque que se me acabaron… que me llega un cargamento de Rusia la semana que viene…
Chico Ah bueno le digo… gracias… ta luego… le dejo esto por aca
Jefe: (reponiendose de la risa mientras Tato aun se rie) Si, si..no te preocupes…
Aaahh… a veces me dan pena estos botijas… pero después, me rio un rato con ellos y se me va todo….jajaja


...

lunes, mayo 07, 2007

(...)

Ayer imaginé una persona. Pero no una persona cualquiera. La persona que imaginé no tenía conocimiento de nada, un ignorante en el sentido más amplio de la palabra. No imaginé sólo un iletrado, sino una persona que no tuviera ningún tipo de conocimiento acerca del funcionamiento de las cosas. Esa persona evidentemente no se cuestiona nada. Para él, todo es así simplemente por que es así y no debe haber una razón y una explicación para todo porque de hecho, una explicación no cambia la realidad de las cosas. Todos los objetos que lancemos hacia arriba seguirán siendo atraidos hacia el suelo aunque no sepamos de la existencia de una fuerza que produce ese efecto. Las cosas son aunque no sepamos por qué y eso es lo único que está persona sabe. Luego imaginé a esa persona viviendo día tras día, hora tras hora, minuto tras minuto, con el único objetivo de vivir ese día, esa hora y ese minuto y sin preocuparse por el minuto siguiente o el anterior. Sin preocuparse por nada. Luego, imaginé por un segundo que esta persona era inmensamente feliz, justamente por no preocuparse y no cuestionarse nada, puesto que la infelicidad nace en el momento que nos cuestionamos la realidad que nos ha tocado vivir y en el momento en que nos damos cuenta que estamos inconformes con ella. ¿Y por qué habríamos de estar inconformes con ella? Sencillamente porque siempre comparamos nuestra realidad con una mejor, con un ideal de realidad el cual por supuesto nunca alcanzamos porque esa es la naturaleza de los ideales y además, ser humano significa en cierta medida pretender siempre un poco más de lo que se ha conseguido. Pero volvamos a esta persona imaginaria y a su felicidad, porque sin duda esta persona es feliz, aunque lo irónico de su condición es que al ignorar todo en cuanto a la existencia, también ignora la existencia de la felicidad y la posibilidad de alcanzarla. Por lo tanto, no sabe que es feliz. Quizá esa sea la verdadera naturaleza de la felicidad. Un estado capaz de ser alcanzado sólo a partir de la ignorancia de su existencia. De esta manera, la única forma de ser feliz es siempre a los ojos del otro, pero de un otro que conoce la existencia de esa felcidad y por lo tanto está condenado a no alcanzarla nunca y a ver como un ignorante la ha alcanzado.
Luego de un rato volví a imaginar a esa persona. Exactamente igual, sin saber nada hacerca de nada, con su forma de vivir minuto a minuto, pero esta vez no la imagine feliz sino libre. Sí, libre. Se que podría resultar un tanto contradictorio que una persona así pueda ser libre cuando, según dicen, es el conocimiento el que nos otorga la libertad verdadera. Pero también dicen que el amor nos hace libres y eso sí que es contradictorio. El amor te libera y cuanto más libres nos sentimos más presos estamos, porque si bien ese amor podría liberarte y darte la fuerza necesaria para lograr cualquier cosa, también te ata de forma indisoluble al ser amado, sin la existencia del cual no existiría ese amor, por lo que tampoco existiría esa libertad. Pero la persona que imaginé no sabe nada de libertad ni de amor, ni de sentimientos, porque todos esos sentimientos que dicen estar en el corazón, en definitiva se traducen en palabras que están en la boca y las palabras no son más que palabras, sobretodo cuando están escritas.

Creo que no voy a colgar más nada es este lugar. El motivo es sencillo. Yo, al igual que la mayoría de las personas (aunque no lo admitan) hago algunas cosas con la esperanza de recibir un feedback de los demás. No hablo de comentarios positivos sino una respuesta, sea cual sea, buena o mala, no importa. Es parte de nuestro “ser social” y esa contradicción que significa “ser parte de” y al mismo tiempo diferenciarte del resto. El punto es que al parecer nadie lee (probablemente sea porque no vale la pena) lo que cuelgo aquí (o debería decir casi nadie lo lee, porque alguien de vez en cuando lo lee, cosa que en un contexto más romántico podría hacer que valga la pena seguir colgando cosas, pero no estamos en ese contexto y yo no soy un romántico), por lo que mi conclusión es que sería lo mismo mantenerlo guardado en una carpeta en el escritorio de mi máquina, cosa que por otro lado me resulta más sencilla.
Así que fue un gusto y hasta luego.

lunes, abril 23, 2007

Otra de mosquitos...

En el año 2008 una epidemia de Dengue atacó Uruguay.
En este caso, la enfermedad tenía una particularidad. No era el Dengue que todos conocían. Se trataba de una variante para la que nadie estaba preparado. Ni para diagnosticarla, ni para curarla ni para prevenirla. El problema fundamental radicó en que durante los primeros meses de la epidemia, nadie supo de qué enfermedad se trataba ni como se contagiaba, puesto que los sintomas eran totalmente desconocidos. Luego de meses de investigación y después que más de la mitad de la población del país sufriera las consecuencias, los científicos dieron con la clave. Pero no los científicos extrangeros enviados especialmente a estudiar el caso desde los más insólitos rincones del planeta, sino uno uruguayo, nacido en el Cerrito de la Victoria. En realidad tampoco se trataba de un científico sino del conserje del instituto Clemente Estable que, después de ver como la recepcionista del instituto era picada por un mosquito y caía enferma al instante, les transmitió su inquietud a los verdaderos científicos. Al principio se mostraron todos un poco excépticos. No porque no existiera la posibilidad de que el conserje tuviera razón, sino porque quedarían muy mal parados si un tipo sin ningún tipo de estudio resolviera el enigma que a ellos los tenía ocupados desde hacía meses. Las pruebas terminaron por darle la razón al iletrado. El culpable era sin duda el temido Aedes Aegipti, aunque no se tratabada de una variedad normal de este mosquito. Era una especie de mutación que no sólo provocaba sintomas totalmente diferentes sino que también era casi imposible de exterminar. Los más suspicaces coqueteaban ya con la posibilidad de que este mosquito fuera una mutación genética del Aedes original, creada mediante manipulacion genética en los laboratorios de un fabricante de insecticidas inescrupuloso. El problema era que este mosquito mutante produjo una mutación genética en el virus del Dengue que a su vez provocaba otra mutación genética en las personas que eran picadas por el transmisor. Evidentemente son demasiadas mutaciones genéticas para un solo relato, sobretodo teniendo en cuenta que a la naturaleza le lleva millones de años lograr que los seres humanos muten hasta que desaparezca por completo cosas tan inútiles como el pelo en los hombros.
Lo cierto es que mucha gente y también algunos lideres de opinión, defendián la teoría de la conspiración por varias razones. Primero por lo rara y complicada que era (estas teorías son las que más adeptos consiguen, a diferencia de las más simples y racionales) y segundo porque todos los mosquitos transmisores que pudieron capturarse obstentaban un sospechoso código de barras en el ala derecha. Sin duda esto era algo a tener en cuenta. Las investigaciones siguientes revelaron que Uruguay estaba siendo utilizado como campo de pruebas de nuevos productos por parte de una industria farmacéutica. En realidad no se estaba probando la enfermedad, que ya se sabía que era sumamente efectiva, sino que la idea era probar la cura, con la que la empresa proyectaba ganancias de miles de millones de Rupias luego de esparcir el letal virus por todo el globo.
Pero hubieron dos problemas. El primero y más evidente, que el experimento se les fue de las manos y el segundo, que el virus creado por esta empresa farmcéutica volvió a mutar (sí, otra mutación más) dentro de su portador, creando una variante de la enfermedad para la que no era efectiva la cura que se planeaba testear. Por supuesto que en este punto las empresas sospechosas se desentendieron del tema con un simple y eficaz “yo no fui”, quedando así toda la población uruguaya librada a la buena de Tor o el dios de turno. Lo extraño de la enfermedad eran los síntomas que presentaba. Se trataba de un virus que convertía a los afectados en superheroes. Sí, como lo leyeron. Los convertía en Superheroes. Al menos a la mitad de ellos. La otra mitad caía muerta al instante. Pero lo extraño de estos superheroes virósicos era que se trataba de personas que nunca en su vida se habían arriesgado en lo más mínimo. Personas sumisas, sedentariás, nerds practicamente sin vida social. Justamente lo opuesto a los que morían, que eran ese tipo de personas de las que uno podría decir “qué pinta de superheroe que tiene”.
Los nuevos superheroes eran personas que nunca habían creido en la existencia de heroes, que nunca habían leido un comic ni visto una película basada en la vida de uno, y de la noche a la mañana contaban con todo un arsenal de superpoderes desde volar y prender velitas de cumpleaños con los ojos, hasta poder ver a las chicas desnudas através de sus ropas o hervir el agua para el mate con un soplido. Esto es lo que podríamos llamar una paradoja. Pero no como la paradoja temporal que huebiera provocado Mcfly si se hubiera encontrado consigo mismo pero más viejo en el futuro y con la que casi destruye el universo entero, sino una como la que se produce cuando un antiheroe se convierte en un heroe. Pensandolo bien quizá se trate de una ironía en vez de una paradoja. No se… Nunca tuve muy claros los conceptos de paradoja e ironía. ¿Verdad que se parecen?
Que ocurrió luego: Las nuevos superheroes empezaron a convertirse en supervillanos. Al parecer es lo que pasa cuando uno consigue ser, lo que nunca quiso ser. De esta forma comenzaron a planear la conquista del mundo y la destrucción de quienes los convirtieron en lo que tanto odiaban. Luego, quién sabe lo que pasó. Yo no podría saberlo, puesto que fui uno de los que murió luego de la picadura de un mosquito. Por si ya no se dieron cuenta, lo admito: Una vez leí un comic, auqnue no me gustó mucho y además vi todas las pelis de Batman y como recuerdo mio para la posteridad quisiera que conste que nunca hubo ni habrá un Batman como Michael Keaton. Bueno, quizá el muchacho de la última, aunque no puedo borrar de mi cabeza esa imagen de psicópata que me dejó de otro papel.

lunes, abril 16, 2007

Cuestion de edad.

Con el pasar de los años la gente se va diferenciando. Van pasando cada vez más de lo general a lo particular. Si lo pensamos bien es una custión bastante lógica. Se trata de nuestra naturaleza. Cuando se es niño o preadolescente, somos todos iguales, o al menos muy parecidos. No tenemos una personalidad muy desarrollada y a todos nos atraen en mayor o menos medida las mismas cosas. Los niños ven girar sus días en torno a las charlas intracendentes, a una pelota y algunos otros juegos, y las niñas la ven girar en torno a… bueno en torno a las cosas que hacen las niñas a esa edad. Al menos así era durante mi infancia; comprendo que hoy las nuevas tecnologías tienden a maximizar el indivudualismo y el aislamiento, incluso en los niños, reduciendo en muchos casos el campo de acción que antes era la cuadra o el barrio, al living del hogar y a la compañía del televisor, computadora o videojuego dependiendo del caso.
Volviendo al tema de los intereses comunes durante la infancia, la realidad es que con el pasar del tiempo, las mismas personas a las que en una época eramos muy apegados y con las que teníamos muchas cosas en común, un buen día pasan a ser casi extraños y en algunos casos llegan a aburrirnos. No es que unos estén en lo correcto y otros no, simplemente se trata de que desarrolamos gustos e intereses diferentes. Llegado ese momento nos encontramos, aunque sea de a ratos, rodeados de personas por las que sentimos un afecto enorme, porque siempre fue así y porque las conocemos desde que tenemos memoria, pero con las que tenemos poco o nada en común.
En todos esos tipos de relaciones existe lo que podríamos llamar un punto de inflexión. Se trata de ese momento en el que uno se da cuenta que los grupos se mantienen unidos básicamente a fuerza de recuerdos de los momentos en los que tenían cosas en común. De alguna forma estos recuerdos son lo único que (salvo alguna actividad presente en común como unas vacaciones colectivas o alguna salida de esas para el anecdotario) mantienen al grupo unido. Cuando todas las charlas empiezan, transcurren o se disparan gracias a un “te acordás de cuando” o un “fue el último año que fuimos todos” o un “los mejores dibujitos sin duda eran los gobots”, eso es síntoma de que ya no se generan nuevas experiencias colectivas y se trata de mantener la interacción a fuerza de experiencias que en su momento quizá no fueron tan trascendentes, pero que hoy en día, con una buena distancia temporal de por medio, tienen la fuerza necesaria para mantener una cierta continuidad en el calendario de reuniones grupales. Por supuesto que esto no es una regla que se cumpla en el cien por ciento de los casos, porque nada que tenga que ver con la forma en como nos relacionamos lo es y porque uno puede encontrar dentro de ese grupo algún otro miembro que se haya diferenciado tomando un camino similar al nuestro, y con quien poder intercambiar opiniones hacerca del trabajo, de tal película o libro o de lo que sea que tengan en común. Pero estas por lo general son excepciones, porque la relación con estos amigos de la infancia está dada desde el principio por cuestiones totalmente asarosas. Dependen del lugar donde vivíamos, la escuela a la que fuimos o los lugares que frecuentábamos (o que nuestros padres nos hacían frecuentar). Es por eso que uno tiende a buscar nuevas relaciones, más compatibles y que en muchos casos entran en conflicto con el viejo grupo, provocando un alejamiento del mismo, muchas veces por una simple cuestión de tiempo. Si esto es bueno o malo, lo dirá alguien que entienda del tema. De todas formas no todo en la vida se divide en bueno a malo. Pero sin duda algo positivo es el hecho de que uno constantemente vaya cambiando de gustos, de intereses, descubriendo cosas nuevas que nos llamen la atención, gente y ambitos nuevos de los que queramos saber un poco más, sea o no que encajen en nuestro perfil. En definitiva, se trata de aprender cosas nuevas todo el tiempo. Al menos por ahora, que aun no llegué a la parte descendente de lo que llaman la curva de la vida. Mi padre siempre dijo algo como que “el pan dulce empieza a gustarte cuando te estás haciendo viejo” no se que condición es consecuencia de cual, si la vejez de que te guste el pan dulce o viceversa, y sin duda es una frase que cobra mucho más sentido si se es panadero, pero creo que ejemplifica bastante bien y de forma bastante simple la idea de que podemos cambiar nuestros intereses y descubrir temas que nos apasiones a cualquier edad.

martes, abril 03, 2007

Usted ¿no desconfiaria?

Hablemos de la gente que usa sombrero. Por lo general tiendo a desconfiar de quien usa sombrero. Cualquier tipo de sombrero, es decir gorra, boina, capelina, etc, etc. Porque una cosa es usar sombrero para protegerse de algo, ya sea el frio o el sol, pero otra cosa es usar gorro en ambitos en donde no tiene ninguna utilidad. Los que usan gorra durante la noche, o los que usan ciertos tipos de sombreros en cierto tipo de reuniones o fiestas. Ya cuando el sombrero no cumple ninguna función, hay que desconfiar de quien lo usa, porque evidentemente esa es una persona que oculta algo. Más alla de esconder una pelada o de evitar la fuga de pensamientos obscenos, el sombrero oculta una espantosa realidad, un secreto, algo que no puede ser revelado al resto de los mortales porque evidentemente no sabrían como manejarlo. Me dirán que el sombrero en efecto no oculta demasiado, y es verdad. No oculta demasiado para quien lo ve puesto, pero si otorga una protección invalorable para quien lo lleva. Imaginense que se trata de una persona con el espíritu hundido en el peor de los sufrimientos, una persona que oculta un secreto tan grande que cualquier cosa, incluso un sombrero, le otorga un mínimo de seguridad ante los otros. Historicamente podríamos decir que el sombrero fue siempre utilizado no sólo para protgerse de factores climáticos sino también para indicar diferencias sociales, así como también con motivos rituales o religiosos. Ahí está la raiz de la intriga. ¿Qué secreto más grande que el que se oculta detrás de los mecanismos que promueven una creencia religiosa? O ¿qué secreto más grande que el dedicado a perpetuar el abismo entre diferentes círculos sociales donde en realidad no existe tal abismo y se trata simplemente de poseer algunos bienes materiales más o menos? Sí…bueno… en realidad esto último quedó un poco complicado y no estoy seguro de entender lo que quise decir, pero en todo caso intentaba demostrar que el gorro oculta algo.
Por lo general no uso sombrero ni gorro, no porque no me guste ni porque no tenga pensamientos obsenos que ocultar, sino porque dicen que no es bueno si se quiere evitar la caida del cabello. De hecho el cabello sigue callendose a pesar de que no uso gorros; creo que me cagaron… de todas formas reservo su uso para el momento en el que tenga una calva que ocultar. Porque si lo usara ahora, no sólo aceleraría la caida de mi pelo según dicen algunos, sino que además, el resto de la gente pensaría que tengo algo que ocultar, y aunque sí lo tenga, eso que ocultar no es una calva… al menos no aun. Pero no crean lo que les digo. Hagan la prueba de ponerse cualquier tipo de gorro y mirarse detenidamente a un espejo. Sin duda van a ver reflejada la imagen de uan persona que oculta algo, una imagen que genera rechazo y sobretodo desconfianza. Especialmente si el sombrero es por demás ridículo, o si en el caso de los hombres hacen la prueba con un sombrero de mujer y en el caso de las mujeres con un sombrero de hombre. También existe la posibilidad de que a algunos les resulte sexy como les queda o incluso que otros sientan una especie de revelación al usar un sombrero hecho para ser usado por el sexo opuesto. En el caso de esas personas, les pido que eviten realizar la prueba… sonaría muy extraño que luego, vayan diciendo por ahí que se dieron cuenta de “algunas cosas” gracias a mi. Por otra parte yo pasaría a ser una suerte de guru al que todos los que tengan alguna duda de ese tipo acudirían para evacuarla.
Pero volvamos al tema, que si bien parece intrascendente, no lo es en obsoluto. Pensemos en una persona que es miembro de un selecto grupo que ha venido guardando durante miles de años un secreto aterrador acerca de nuestra existencia. Imginense a esa persona. ¿Se lo imaginan? Seguro está usando sombrero. ¿Vieron? eso lo prueba todo. Pero no me hagan caso a mi… compruébenlo por ustedes mismos… cuando vean a una persona usando cualquier tipo de sombrero párense delante de él, mirenlo fijamente a los ojos y preguntenle ¿qué ocultás debajo de ese sombrero? Pero tengan cuidado. Se trata de gente muy inteligente que haría cualquier cosa por mantener oculto su secreto… ahora tengo que irme… me están tocando timbre… un desconocido con sombrero…

miércoles, marzo 28, 2007

sostenibilidad

Se trata de un comercial de TV perteneciente a la campaña que lleva adelante una empresa llamada Acciona. Este aviso es una primera fase de la campaña, si se quiere, algo así como una fase de expectativa. La idea es promocionar un sitio web: www.sostenibilidad.com En este sitio se pueden encontrar formas en las que podemos fomentar el desarrollo sostenible día a día y de esa forma hacer un mundo un poco más habitable.

Sostenibilidad (Segunda fase)

Segunda fase de la misma campaña.

jueves, marzo 15, 2007

Dont bother me Mosquito...

Ya lo descifré… el dengue lo trajo Bush arriba del Air Force 1.
Seguro… el muy cabrón venía de Brasil y cuando estaba abandonando ese país, se dió vuelta para hacer el clásico saludo de reina de carnaval que hacen todos los presidentes desde la escalera del avión, y va que se le mete un Aedes Aegipti de esos adentro… adentro del avión quiero decir… y claro, cuando el tipo vino para aca se bajó el mosquito y empezó a meter huevos y dejar larvas por todos lados.
Ahora… ¿por qué es justamente ese mosquito el que transmite el dengue y no por ejemplo… todos los mosquitos? ¿Es como ese aviso de agua Nativa y se trata de un simple capricho de la naturaleza? ¿Y los insecticidas para mosquitos... matan a ese mosquito en particular? ¿Y las tabletas MAS que son igual que las Fuyí pero las MAS son MAS caras porque hacen honor a su nombre, matan al mosquito del dengue? Porque si justamente ese mosquito es el único que transmite la enfermedad también puede ser el único que no se muera con los insecticidas. ¿No?
De hecho ese mosquito esta alterado genéticamente para no morirse de un chancletaso y ser el vector de está enfermedad. ¿Y quién fue el que hizo esto? ¡Quién más si no Bush! No cabe duda… no sólo nos privó del sueño durante su visita con sus helicópeteros, sino que nos trajo una peste… bueno para ser más exactos otra peste entre tantas que ya ha mandado, porque la aftosa también fue culpa de Bush.
No se si lo notaron, pero esto de tener alguien a quien echarle la culpa de todo y hacerlo responsable de todos los problemas de la humanidad es buenísimo porque nos quita un gran problema de encima. Fijate que para cada problema que aqueja al planeta hoy en día, la respuesta podría ser “la culpa es de Bush”:
El dengue, lo trajo Bush que le dio un balde de larvas a los que andaban volando arriba nuestro durante su visita, quienes se dedicaban a tirar puñados de estas larvas en cuanta acumulación de agua divisaban desde el aire.
El problemas de las papeleras sigue porque Bush les manda vino a los piqueteros para que sigan haciendo el aguante. Sobrecalentamiento global, la culpa también es de Bush por no haber querido firmar el famoso protocolo de Kioto en su momento. No importa si después lo firmó o no, la culpa es de él y ta... además es de los que tienen el aire acondicinado prendido todo el día en el laburo.
El hambre en el planeta, bueno en realidad la culpa es de Bush y de muchos otros más, al igual que de todos nosotros en cierta medida, pero es más facil decir que la culpa es de Bush y quedamos todos afuera.
Por eso señoras y señores, no olvidemos nunca que a pesar de los carteles con leyendas como “Bush go home” o “Bush Pig” o cualquier otro tipo de textos tan originales y creativos como los mencionados, por favor no olvidemos nunca a ese gran hombre que está entregando su dignidad, su credibilidad, su vida ni más ni menos, por nosotros. Pero no sólo para librarnos del terrorismo y de todos esos barriles de petroleo que si llegan a explotar harían un agujero enorme y dios nos libre y nos guarde de eso. No, no… no nos olvidemos de él, porque es quien nos dá esa valiosísima oportunidad de expiar todas nuestras culpas y decir en cada bar, en cada asado, en cada velorio o en cada cumpleaños infantil de esos en los que te agarrás un embole increible, “la culpa de todo la tienen Bush”. Esperemos que la historia lo recuerde como un hombre “fiel a sus convicciones y creencias” como dijera su señora esposa en una entrevista. Claro… a mi me gustaría saber cuales son esas convicciones y creencias… digo… como para saber a que atenerme nada más….

viernes, febrero 16, 2007

Como le gusta el baile, al hijo de Cuca...

Bicho jodido la cucaracha voladora. Porque no es lo mismo una cucaracha común que una voladora. Fijate que las tipas evolucionaron para poder volar, pero como que no llegaron a evolucionar lo suficiente como para controlar ese vuelo y entonces, las ves volando medio torpemente sin rumbo fijo hasta que se dan contra una pared y caen al piso haciendo ruido, y molestando cuando uno está tranquilamente tirado en el sillón viendo en la tele algún programa que, aunque no sea muy interesante es más divertido que escuchar el ruido de una cucaracha voladora estrellandose contra la pared y cayendo al piso.
Debo confesarles, y a eso viene el tema de la cucaracha, que el otro día fui atacado por uno de estos bichos alados, no salados sino alados, aunque esta estaba media salada porque era más grande que la media de las cucarachas voladoras. No saben…fue horrible…
Pasó que el otro día estaba en la situación que describí anteriormente, es decir, tirado en el sillón viendo tele cuando entro uno de estos bichos por la ventana. En realidad no se si entró por la ventana o ya estaba ahí. Yo estaba en la casa de mi viejo y lo primero que hago siempre cuando llego a ese lugar es abrir la ventana. El hecho de que eso sea lo primero que hago cuando llego, obedece a un trauma que tengo desde la niñez… cuando llego a un lugar donde hace calor y están las ventanas cerradas, como que tengo que abrir alguna… ta… claro… a los señores no les parece que eso sea muy traumático… porque nunca intentaron abrir la ventana en un omnibus de Cot con el aire acondicionado roto… están pegadas las hijas de puta…
El tema es que abrí la ventana, me tiré plácidamente a ver tele y al rato empiezo a escuchar ese “plac, plac” contra la pared. Enseguida me di cuenta de qué se trataba, porque no es la premera vez que me pasa eso en ese lugar. No es que la casa de mi viejo tenga una suerte de propensión a la cucaracha voladora, y no queda bien insinuar que en su casa hay cucarahas, por eso atribuyo su presencia a la apertura de la ventana, que como dije antes, es lo primero que hago cada vez que llego.
Y bueno… es en ese momento cuando, chancla en mano, empieza la captura de la cucaracha. Toda persona que se haya enfrentado alguna vez a este tipo de criaturas, sabe que se trata de un insecto bastante escurridizo y más aun si son voladoras. Además, pasa que las guachas, cuando le tirás el sablazo y le errás, salen volando y te hacen frente. Como que te enciman las muy conchudas y ahí es cuando empezás a sacudir la chancla de un lado a otro tratando de alejarla. Por supuesto que nunca le pegás y eso incrementa la desesperación, porque cada vez la tenés más cerca, hasta que se tira al piso y empieza a correr. Porque estos bichos no aterrizan; es más bien como que van volando y en determinado punto se dejan caer y hacen “plac” contra el piso. Eso es algo que te desconcierta porque no sabés si está viva o muerta… es como que le viene un ataque cadíaco en pleno vuelo y caen secas al piso. Ahí dudás y pensás “¿le habré dado?”. Claro… el bicho aprovecha ese segundo de duda en el que te quedás quieto mirándola, para emprender la huida, ahora por tierra.
La parte más jodida es, como dije, cuando te hacen frente y te enciman. Porque si la cucaracha es un bicho bastante asqueroso caminando, imaginate volando. Sobretodo porque cuando vuela, como que desplega partes del cuerpo que no es común ver y que no son muy agradables, algo así como sentarte en esos asientos del omnibus que están como chanfleados, en los que quedás enfrentado a la persona que se sienta en el de adelante, y la que se sienta justo, en ves de ser una muchacha bonita, es una vieja de unos setenta años, con el batón, bastante pasada de peso, en condiciones higienicas dudosas y que además, se sienta con las piernas abiertas dejando entrever algo oscuro ahí en el fondo. La cosa que estas tipas, (las cucarachas, no la vieja) abren las alas y como que meten la parte del culo para adelante haciendo equilibrio y van volando como dobladas y haciendo de su cuerpo una suerte de C, todo eso mientras te guapean como diciendo “¿qué hacés con esa chancla en la mano? ¿querés que te rompa todo, eso querés? ¡mirá que te rompo todo!”. Todo eso dicen…
En realidad la situación de inferioridad es más que evidente. Fijate: una cucaracha contra un tipo que corre por el lugar con una chancleta en la mano intentando por todos los medios no hacer contacto físico con ella. Está claro… gana la cucaracha.
Bueno….no… por lo general la cucaracha termina aplastada, a menos que tenga la chispa suficiente para escapar a tiempo por la ventana que entró, si es que había entrado por ahí y no estaba ya en el lugar y no es que este insinuando que la casa de mi viejo tiene cucarachas etc, etc, etc. La cosa es que en un momento dado, el bicho como que baja la guardia y se resigna a su destino fatal, porque sabe que aunque pueda resistir la radiación nuclear y su raza sea la única que va a quedar cuando no quede ninguna otra, no puede contra el poder de una chancleta y menos en las manos expertas de quien escribe, es decir yo.
Aparte, que lo parió… que bicho vivo…¿no? Porque resulta que uno descarga toda su ira dandole de chancletasos hasta que parece que murió, pero si la dejás ahí, al rato la vas a ver y te das cuenta que se está moviendo y haciendo como para darse vuelta para rajar, porque otro tema es que siempre mueren patas para arriva, porque en realidad tampoco es que mueran.. no señores…no se engañen… se hacen las muertas las muy cabronas y cuando uno se descuida, zas… rajó… por eso no hay que escatimar en el chancletazo y hay que darle como si nuestra propia vida dependiera de eso. ¿Hasta cuando? Y… no se… un buen límite es cuando les sale el juguito… ahí creo que ya está.

martes, enero 30, 2007

...

En una carta dirigida a Yáñez y a Kirchner, los asambleístas de Gualeguaychú afirman que "cualquier iniciativa" para resolver el conflicto que no contemple el traslado de Botnia "es estéril"

Ese es el copete de una noticia que aparece hoy en el portal de El Observador.
Ahora... yo me pregunto acerca de estos pseudo-ambientalistas. En primer lugar, algo que ya ha sido dicho por más de uno acerca de como piensa esta gente: No queremos que otros contaminen, pero nosotros de puertas para adentro hacemos lo que se nos cante.
En segundo lugar, un grupo que supuestamente está en contra de todo tipo de contaminación y en todo lugar, declara que sólo tranza si la planta se reubica lejos de ellos. Léase, no nos importa que contaminen, sólo nos importa que lo hagan frente a nosotros.
Y en tercer lugar, hace unas semanas pude ver en el informativo, como esta gente repartía flyers en el puerto de Buenos Aires a los pasajeros de Buquebus, además de que me imagino que leen libros y diarios, sus hijos usan cuadernos para ir a la escuela, y en las panaderías de Gualeguaychú seguramente se usen bolsas e papel para poner los bizcochos. Seamos consecuentes muchachos. Si no nos gustan las pasteras o las papeleras, no usemos papel... y empiecen a limpiarse el culo con el dedito, los que no tengan bidet.


Personalmente creo que cualquier tipo de contaminación es mala. Pero también estoy convencido de que nadie está dispuesto a renunciar a las comodidades que le brinda la vida moderna. Por eso, antes de oponernos al "progreso", busquemos una solución más lógica... tratemos de regularlo y busquemos formas de desarrollo sostenible.

Aquí les va un dato
www.sostenibilidad.com

jueves, enero 25, 2007

...

Acabo de cumplir 28 años... creo que esto merece una reflexión.... o pensándolo bien, no.


Bueno sí:

Tengo que dejar de cumplir años.

martes, enero 09, 2007

arena y sol

El sol quema y no es joda.
Y probablemente aqui queme más que en cualquier otra parte del mundo.
¿Podrá ser esto material para promocionar a Uruguay como destino turístico?
Algo así como Uruguay Natural pero sin capa de ozono.
Para ese entonces no creo que aun se les regale 30 litros de nafta a los turistas argentinos, pero el cancer de piel se lo van a llevar seguro.
Usen factor de 138 para arriba y no se mamen ni se droguen porque, según mi experiencia, eso provoca un aumento en los efectos dañinos del sol. Sobretodo si te quedás dormido en la playa.

martes, enero 02, 2007

“Las tradicionales fiestas”. Esa es la forma en la que nuestro amigo y hermano Jorge Traverso se refería hace unos días en el informativo a “las tradicionales fiestas”. Claro; puesto así la conclusión es evidente. En realidad todo el mundo se refiere a “las tradicionales fiestas” como “las tradicionales fiestas” y es justamente ahí donde, aunque no nos demos cuenta a simple vista, radica el caracter decadente de “las tradicionales fiestas”. El problema se encuentra en el término “tradicionales”, que por lo general está relacionado con “pérdida del espíritu original”. No es que sea un apologista de la religión, nada más lejos de eso, simplemente me gusta que las cosas conserven ese espíritu original con el que fueron concebidas. Probablemente hoy en día ya podamos encontrar gente que al ser interrogada sobre lo que se festeja el 25 de diciembre responda que se trata del nacimiento de Papá Noel (que llega a nosotros con el patrocinio de coca cola, etc, etc). Y aunque no fuera así, de todas formas me resulta bastante cuestionable el acto de festejar el nacimiento de una persona que aparentemente existió, aparentemente hizo mucho por todos nosotros y aparentemente va a salvar nuestra alma eterna solamente si creemos que realmente existió, que hizo mucho por nosotros y que va a salvar nuestra alma eterna, más alla de lo buenas personas que seamos (¿qué es ser buena persona? eso es un capítulo aparte).
Todo esto sin mencionar, porque las “tradicionales fiestas” son dos, el arbitrario capricho (es lo que tienen los caprichos) de dividir nuestra existencia en “años”, alimentando así la fantasía de que cada año que comienza por un lado va a cambiar como por arte de magia nuestra suerte, y por otro lado nos acerca más hacia la obsolescencia y hacia la casa de salud en la que nuestros hijos, si tenemos suerte de tenerlos, nos van a internar porque lo mismo hicimos con nuestros padres creyendo que ya no servían ni para avisar quien viene, mientras todos juntos venerábamos ese aviso del gallito luis qué decía, dice y dirá “se busca para inmediata incorporación, egresado o estudiante avanzado de… , menor de 27 años…”. Cagué; ya estoy más cerca de los 28 que de los 27, un año más cerca de la casa de salud o de quedar obsoleto y si les interesa saberlo, sí me pesa.
Pero bueno; ya sea “en algo hay que creer” o “cualquier motivo es bueno para festejar”, dependiendo en qué punto de la recta que en un extremo tiene “creo en todo” y en el otro “no creo en nada” nos encontremos, las fiestas tradicionales seguirán siendo “fiestas tradicionales” por mucho que nos pese y la familia que en una época deliró con la fantasía de la familia unida seguirá reuniendosé en torno al lechón grasoso y seguirá fingiendo que está todo bien, aunque hace tiempo no lo esté. Luego de un tiempo, la evolución lógica: noche buena con papá, navidad con mamá, aquella mesa que el abuelo predecía habría que agrandar ahora se debe achicar, noche vieja en casa de la novia, el novio o quizá los suegros, y talvés, pero sólo talvés, en año nuevo el más reciente integrente de “la familia” que aun no tiene ni edad ni tamaño para conseguir nada, pero que con una simple mirada puede conseguir lo que quiera, logre reunir a más miembros de “la familia” de lo que charlas interminables y el mejor de los espíritus unificadores lograran reunir alguna vez y por un segundo, tan sólo por el instante que dura esa mirada, parezca que una vez más todo está bien y comience así nuevamente el ciclo que durará un tiempo hasta que todo se vuelva a desvirtuar.
Todo cumple un ciclo, incluso los estados de ánimo y seguro mañana voy a pensar diferente, para luego volver a pensar igual.