sábado, octubre 21, 2006

Crónicas de viaje 19

Para llegar a Nice tuvimos que hacer una escala en Genova. De ahí tomamos otro tren a Vintimiglia, en la frontera entre Italia y Francia, y de ahí otro más hasta nuestro destino final. En total, entre trenes y esperas, unas 18 horas de viaje.
El recorrido desde Vintimiglia hasta Nice es increible. El tren va por la costa pasando por cada una de las playas y atravesando montañas durante unas 4 horas.
Nice es una ciudad pequeña en la costa francesa, con grandes playas que en lugar de arena tienen cantos rodados, y un aspecto bastante cuidado. Tiene un centro donde se nuclean todas las tiendas y los shoppings y un mirador en una colina a un costado de la ciudad, al que se accede mediante unas escaleras interminables y donde se tienen un vista hermosa de toda la ciudad y la costa.
El hostel estaba bastante bien, salvo por uno de los chicos que trabajaba en recepción que, al igual que muchos de los franceses con los que nos cruzamos, era un cara cagada. Al llegar nos encontramos con una chica argentina que estaba viajando sola y salimos juntos a recorrer la ciudad.
Al día siguiente aprovechamos el buen tiempo y fuikmos a pasar el día a Monaco (a una hora de tren desde Nice). Monaco es un lugar increible. es una lugar que está casi en su totalidad construido en los acantilados, salvo por el puerto logicamente. Está construyendose constantemente por lo que nos contaron. Además, es un lugar de una limpieza extrema. No se ve un sólo papel en la calle y se ven a los equipos de limpieza que hasta sacan los pastitos que crecen entre las rocas de los acantilados a los costados de las calles. Es realmente increible. Subimos a un lugar donde está el palacio de Albertito y desde donde se ve todo el puerto, hicimos (aunque caminando) el circuito de fórmula uno, y nos tomamos una cervecita en el puerto. La verdad que se puede decir que Monaco es como otro mundo. De hecho, hay desfibriladores portatiles en muchas de las esquinas y teléfonos públicos gratis para llamar taxis ¿estraño no? sobre todo los de los desfibriladores. Se ve que de tanto subir cuestas a más de un tirista le da algo.
Esa tarde volvimos a Nice a recorre lo que nos quedaba de la ciudad y a pasar el resto del día en la playa haciendo zapitos con las piedras-arena.
Al otro día salimos para Toulouse.

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